Otras ermitas

Además de la basílica de Nuestra Señora del Castillo, Miranda cuenta con otras ermitas, ya en desuso, que en el pasado formaron parte de las tradiciones religiosas mirandesas. En la actualidad, se encuentran en distintos grados de conservación.

Ermita de El Cristo o El calvario

Situada en el portal del monte, antiguo puente de acceso del pueblo por la parte occidental. Se trata de una pequeña construcción donde todavía se celebran ocasionalmente algunas misas, gracias a su buen estado de conservación y a estar próxima al casco urbano.

Ermita de San Juan

La antigua iglesia del poblado de Cahués, convertida posteriormente en ermita, domina una atalaya, desde la que se disfrutan unas bonitas vistas del cauce del Arga. Desde la salida sur del casco urbano, por el camino en dirección a Falces, podemos acceder a ella a través del barranco de San Juan. La ermita fue lugar de romería durante años, donde los mirandeses acudían a pasar el día en su explanada elevada. En la actualidad mantiene un buen aspecto, aunque desprovisto de detalles que recuerden su historia, gracias a una reciente restauración.

Ermita de San Juan
Ermita de El Ángel

También alejada del casco urbano, se encuentra la ermita de El Ángel, de todas las ermitas, la que en peor estado se encuentra, al no conservar la cubierta, a pesar de haber sido restaurada también en los últimos años. De más difícil acceso que la de San Juan, al igual que esta domina un alto desde el que se puede contemplar, en esta ocasión, las explanadas agrícolas de la Sarda y Montebajo.

Ermita de Vergalijo

La iglesia de Vergalijo, núcleo urbano separado de Miranda ya abandonado, todavía se conserva en pie, a pesar de su desuso. Situada en lo alto de una loma, la antigua iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, supone un extraño ejemplo en la zona de iglesia rural neogótica. Todavía conserva sus tejas verdes y su torre de cinc, mostrando todavía restos de las vidrieras que, con el tiempo, han ido rompiendo y cayéndose.

Iglesia de Vergalijo